Los primeros días de clase se empapan de variadas situaciones que pueden desgastar mente y cuerpo en las seños y también la institución "temblequea" considerando como organizarse para seguir siendo ese lugar de comunidad saludable, solidaria y cooperativa donde se educa y se aprende.
Será interesante , en este momento de escuela pensar en modos de organizar a los grupos teniendo en cuenta diferentes variables como son el o los espacios, la cantidad de niños y niñas y sus maneras de estar en el nuevo espacio , las propuestas pedagógicas que se ofrecen , los tiempos que organizan las actividades, entre otros. En esta oportunidad, quisiera referirme a las normas y las reglas , "lo que se puede y lo que no", "lo que está permitido y lo prohibido", no tanto para regular los comportamientos, sino más en el terreno de definir entornos y enmarcar situaciones cotidianas. Desde este lugar, el "ser alumno" no tiene tanto que ver en cómo "sigo indicaciones" y "hago caso" para poder aprender , sino que se conforma más como un espacio de interactuar con lo y los otros, a modo de conversación, diría D. Brailovsky.
Un ejemplo desde esta perspectiva puede observarse cuando establecemos reglas, y las pensamos teniendo en cuenta las consecuencias, por ejemplo "jugamos sin hacer daño a los otros" en vez de "no pegamos" , o "cuidamos los libros para que otros puedan leerlos " en vez de " no romper" , "hablamos bajo para escucharnos" , sustituyendo el "no gritamos" , porque el niño, en su afán de introducirse se en el juego muchas veces no está pegando sino jugando , y es necesario mostrarles lo que sucede al otro en esa construcción conjunta de ser compañeros, amigos.
Fácil de decir y escribir dirían y me digo , pero bastante complicado que se cumpla cuando nos encontramos con grupos de niños numerosos y diversos , diversidad que hubo siempre, la diversidad no es nueva, pero si lo es el modo de mirarla y entenderla. Y en el marco de pensar en clases organizadas, ya no se puede poner a los estudiantes en penitencia como antaño, ni gritar, ni golpear a los alumnos para mantener el orden en el salón de clases. Celebro esto en el marco de derechos . (Parece que los golpes y gritos aparecen en muchos casos de parte de las familias a los docentes, pero ese es otro cantar, para otra oportunidad.)
En ese marco, entonces, cómo hacemos para enseñar si el clima del aula no es el ideal? Creo que lo fundamental en tener en claro el objetivo que cada uno desea...si el logro de la auonomía es uno de ellos, difícilmente el acatamiento a las normas , sin comprensión de las mismas, sea parte de la propuesta pedagógica. Lo otro , también muy , muy importante es que la propuesta sea interesante para los niños/as, que los motive a "curiosear" , querer separarse de sus familias si ellas aún permanecen en la sala , deambular por el espacio ante lo novedoso, para lo cual hay que ser muy creativo al desarrollar el planteo didáctico.
Porque lo que importa aquí , es que la escuela no debería dejar de ese ese lugar de construcción de vida, de sueños, de convivencia, como dice Daniel Brailovsky , "ser alumno es un espacio abierto para ejercer y ensayar formas del ser en un escenario rico en lenguajes, conflictos, desafíos, encuentros."
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